Si existe una plataforma que ha revolucionado el sector turístico en la última década, es sin dudas Airbnb. Sin embargo, como en todos los modelos de éxito, el riesgo para el cliente también existe, y algunos de sus huéspedes -denominación utilizada por la compañía- han sido víctimas de estafa.
1. Comprobá que estés en la página real de Airbnb
Una de las estafas más frecuentes en la red se realiza a través del denominado phishing, un método que consiste en suplantar la identidad de un tercero, haciendo creer a la víctima que se está tratando con el proveedor real.
2. No contactes al anfitrión fuera de la plataforma
Aunque el anfitrión te despierte confianza, no te arriesgues a contactar con él fuera del entorno de Airbnb, porque podría tratarse de un engaño por parte del casero o de alguien que hubiera usurpado su identidad digital.
3. No pagues directamente al anfitrión
Como en el caso anterior, utilizá la página del portal para realizar transacciones económicas, ya que, de producirse cualquier problema y perdieras el dinero, en caso de haber pagado por fuera, Airbnb no se haría responsable. Por lo tanto, aunque así te lo pidiera el anfitrión, no te arriesgues y desoí sus peticiones.
4. Analizá bien anfitriones y críticas
Desconfiá de un anfitrión sin biografía o con un alojamiento sin críticas. A priori, el propietario se verifica a través de una fotografía, el correo electrónico, el número de teléfono y las redes sociales.
5. Consultá la política de reembolso
No creas que Airbnb te devolverá tan fácilmente el importe de tu reserva si tenés que cancelarla. El portal dedica una página específica en la que detalla los tres únicos supuestos que permitirán hacerse con el reembolso, por lo que te recomendamos que, antes de realizar cualquier reserva, los leas con atención.
Fuente: Clarín
1. Comprobá que estés en la página real de Airbnb
Una de las estafas más frecuentes en la red se realiza a través del denominado phishing, un método que consiste en suplantar la identidad de un tercero, haciendo creer a la víctima que se está tratando con el proveedor real.
2. No contactes al anfitrión fuera de la plataforma
Aunque el anfitrión te despierte confianza, no te arriesgues a contactar con él fuera del entorno de Airbnb, porque podría tratarse de un engaño por parte del casero o de alguien que hubiera usurpado su identidad digital.
3. No pagues directamente al anfitrión
Como en el caso anterior, utilizá la página del portal para realizar transacciones económicas, ya que, de producirse cualquier problema y perdieras el dinero, en caso de haber pagado por fuera, Airbnb no se haría responsable. Por lo tanto, aunque así te lo pidiera el anfitrión, no te arriesgues y desoí sus peticiones.
4. Analizá bien anfitriones y críticas
Desconfiá de un anfitrión sin biografía o con un alojamiento sin críticas. A priori, el propietario se verifica a través de una fotografía, el correo electrónico, el número de teléfono y las redes sociales.
5. Consultá la política de reembolso
No creas que Airbnb te devolverá tan fácilmente el importe de tu reserva si tenés que cancelarla. El portal dedica una página específica en la que detalla los tres únicos supuestos que permitirán hacerse con el reembolso, por lo que te recomendamos que, antes de realizar cualquier reserva, los leas con atención.
Fuente: Clarín

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